Después de visitar Tívoli y sus villas y unos incidentes en esa ciudad, por fin fuimos hacia Roma (bueno habíamos dormido ahí el día anterior) para aprovechar la tarde y ver un poco la ciudad. Después de dejar el coche alquilado nos dirigimos a la Plaza de España, nombrada así por la embajada de dicho país que está en esa plaza desde hace muchos años. Después de visitar las famosas escalinatas y ver la iglesia paseamos por la ciudad. Fuimos a ver la aún más famosa "Fontana de Trevi", llenísima a pesar de de ser más de las nueve de la noche. después fuimos a ver el Panteón de noche y finalmente fuimos a la "Piazza Navona", donde la supuestamente magnífica "Fontana di Cuatri Fiumi" o Fuente de los Cuatro Ríos, pero estaba cubierta así que esa obra de Bernini no pude observarla, por eso digo supuestamente. Sin embargo eso fue ver por encima la ciudad, el día siguiente empezaríamos a ver bien la ciudad.
A mi padre le gustan los viajes temáticos (yo en lo personal no me emocionan, pero como no me disgustan le deje hacer) se dividieron los días que quedaban. El primero sería la Roma Imperial, después la Roma Santa y luego para lo que no había dado tiempo de ver.
El primer día empezó con lo más clásico de lo clásico, probablemente el monumento icónico de la ciudad, el Coliseo romano. Es realmente impresionante, y merecedor de su fama. No sólo su tamaño es impresionante, también el sistema que tenían abajo para mover a los gladiadores, bestias y prisioneros es abrumador, especialmente pensando en lo que tenían en esa é
El día Santo empezó, como no, con un viaje a otro país, el Vaticano. Mi padre, igual que toda mi familia paterna le encantan los museos, así que lo primero que fuimos a ver fueron los Museos Vaticanos. Dichos museos tienen una gigantesca extensión y pasan desde arte etrusco hasta cosas modernas. Vimos varias esculturas romanas, como un Laoconte y otras bellezas romanas. Después estaba el monumento a la razón, o más bien el cuadro a la razón, "La Academia de Atenas" de Rafael, representando a los mayores filósofos griegos, con Platón y Aristóteles ne el centro. Pero el plato fuerte fue como era de esperarse la Capilla Sixtina. Tengo que reconocerlo es impresionante, el techo con el Génesis, y la pared con el Juicio Final, todo por Miguel Ángel son imponentes y majestuosos, una belleza. También hay que ver los Botticelli que hay ahí, pues su arte naturalista en lo personal me gusta mucho. Depués de ver el Museo fuimos a San Pedro como tal. Otra obra maestra. Iglesia más grande no hay pero tiene tantos arcos que no se hace pesada, parece casi etérea para el tamaño que tiene, todo de piedra. Impresionante, te deja sin palabras. Hay que verla para creerla. Después de salir de ahí, donde nos pasamos medio día, fuimos al Castel San Angelo, una fortaleza-prisión que está justo enfrente. Creo acordarme que después fuimos a ver el Panteón bien y por adentro. Lo más importante probablemente sea su impresionante cú
El día siguiente lo empezamos con otra de las Basílicas Mayores, Santa María Magiore que aunque bella no le llega a San Pedro, para pasar a ver en una pequeña iglesia cercana "El éxtasis de Santa Teresa" de Bernini, una de sus obras maestras. Seguimos paseando un poco hasta llegar al Campidoglio, bajando de ahí a la "Boca de la Verita" y los templos romanos que están ahí al lado. Cruzamos el Tíber para ir al barrio de Trastevere, un barrio intelectual, con unas encantadoras callejuelas. El siguiente paso fue ir a a la última Gran Basílica que nos quedaba, San Pablo Extramuros, donde está la leyenda que se pintan los retratos de todos los papas y cuando se acabe el espacio será el fin del mundo. También me pareció que es la segunda en tamaño después de San Pedro, y la Wikipedia parece confirmarlo. Para finalizar fuimos a ver un Moisés, en San Pedro en Cadenas, de Miguel Ángel otra vez. Después de eso partimos al aeropuerto para regresar a Barcelona.
Ahora que ya describí mi itinerario, tengo que decir que Roma es una ciudad muy bonita. Sus callejuelas son encantadoras, y puedes caminar muy a gusto por la ciudad, disfrutando siempre de las pequeñas sorpresas que te puede dar. Me encantó la ciudad. También hay que decir que es una ciudad caótica, no tanto como Napoles o mi natal Ciudad de México pero si más que la media europea. También en cierto sitios tiene mucha vida nocturna. También no les recomiendo hacer un tour de las iglesias, son demasiadas, aunque hay varias muy bonitas, en especial si te gusta el barroco.
Creo que eso es todo por ahora, si me acuerdo de algo más edito para comentarlo, pero me parece que ha sido un recuento bastante detallado.